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Hitzaldia

Comparecencia del Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ante la Comisión de Educación y Deporte del Congreso de los Diputados

04 de febrero de 2010

1. INTRODUCCIÓN


Gracias Sra. Presidenta.


Señorías, comparezco a petición propia en esta Comisión de Educación y Deporte del Congreso de los Diputados para dar cuenta del trabajo que estamos desarrollando para alcanzar un Pacto de Estado Social y Político por la Educación.


Como Uds. conocen el Gobierno ha planteado al conjunto de la sociedad española, y muy especialmente a las Administraciones y a la Comunidad Educativa la necesidad de alcanzar un Pacto que dé estabilidad a nuestro sistema educativo y que siente las bases para la mejora de nuestra educación y nuestra formación.


Con ello, el Gobierno no ha hecho sino responder al sentir mayoritario de la sociedad española que considera que la educación es un asunto de Estado, y que, por encima de nuestras legítimas diferencias, todos debemos trabajar sobre unas bases comunes y compartidas.


Es un asunto crucial y un encargo directo que he recibido del Presidente del Gobierno y como el Ministro de Educación, he venido desarrollando en los últimos meses los contactos, acciones y trabajos necesarios para alcanzar dicho acuerdo.


No es la primera vez que hablamos de este Pacto en sede parlamentaria. Una vez cubierta una primera fase de reuniones y contactos con las CCAA, los agentes sociales, las asociaciones de padres y madres, de alumnos y con la Comunidad Educativa en su conjunto, y tras haberme reunido con los portavoces de los grupos parlamentarios en dos ocasiones, considero esencial comparecer en esta Comisión para exponerles el trabajo realizado y el que queda por hacer.


Mi comparecencia en el día de hoy en esta Comisión tiene un doble significado. Por un lado, deseo presentarles con absoluta transparencia los avances desarrollados y los próximos pasos a dar, para después escuchar sus propuestas y tratar de encontrar el mayor consenso posible. Por otro, considero que este diálogo entre las fuerzas políticas representativas, tiene también que celebrarse, con luz y taquígrafos, aquí en sede parlamentaria donde reside la soberanía de los ciudadanos.


Estoy convencido de que este debate público que vamos a celebrar hoy va a ser constructivo, que cada uno expondremos nuestra visión de lo que debemos hacer para alcanzar un Pacto por la educación, pero tenemos que hacerlo desde el convencimiento de que la sociedad nos está demandando un esfuerzo compartido y está esperando de todos nosotros que alcancemos este objetivo. No desean que nos enfrentemos sino que afrontemos juntos las cuestiones. Sé que todos Uds. están de acuerdo en que el Pacto es necesario para abordar los retos la educación en nuestro país, y por ello les agradezco de antemano sus propuestas e iniciativas al respecto.


2. BREVE RESUMEN DEL TRABAJO DESARROLLADO


Señorías, desde mi primera comparecencia en esta Cámara en mayo del año pasado he mantenido reuniones con la totalidad de los Consejeros de Educación y de Universidades de las CCAA, con las asociaciones representativas de la Comunidad Educativa con los agentes sociales, sindicatos y empresarios, y con los grupos parlamentarios.


En todas estas reuniones he constatado dos cosas. La primera, que existe coincidencia en todos los ámbitos sociales, educativos y económicos de este país en la necesidad de alcanzar este gran acuerdo asentido en bases comunes. La segunda, que también hay voluntad en todas las partes.


Pues bien, si todos coincidimos en la urgente necesidad del Pacto y todos tenemos voluntad para construir entre todos los consensos necesarios, entonces el Pacto será posible. Ahora bien, tenemos que corresponsabilizarnos entre todos pues es más necesario que nunca ahondar en lo que nos une, que es mucho, y no esgrimir permanentemente nuestras diferencias. La legítima exhibición de nuestras singularidades no ha de impedir que puedan coexistir en un espacio común. Ahora se trata más de procurarlo que de impedirlo.


Fruto de las conversaciones y reuniones mantenidas con CCAA, Comunidad Educativa y Grupos Sociales y Políticos durante septiembre, octubre y noviembre de 2009, el pasado 16 de diciembre de 2009 se celebró una Conferencia Sectorial de Educación en la que el Ministerio de Educación entregó a los Consejeros Autonómicos un documento que contenía las líneas básicas de lo que entiendo, una vez escuchadas todas las posiciones, representan las bases sobre las que debíamos trabajar.


Durante aquella reunión se puso de manifiesto una disposición general y una voluntad política inequívoca de trabajar para conseguir alcanzar un gran acuerdo.


El texto que se hizo entrega a los Consejeros era un documento de debate, abierto a nuevas incorporaciones de aspectos no contemplados, y que no contenía todavía propuestas concretas. En dicha reunión se acordó que las CCAA remitirían antes del 15 de enero sus propuestas al Ministerio con el fin de celebrar una nueva Conferencia Sectorial a finales de enero.


Paralelamente hemos mantenido reuniones con sindicatos, asociaciones de empresarios, representantes de asociaciones de padres y madres, profesores y alumnos. Omito relatar todos y cada uno de estos encuentros y sus fechas de celebración. En todas ellas, como les decía anteriormente, he encontrado espíritu constructivo y voluntad de trabajar de manera conjunta para conseguir este gran objetivo que nos hemos propuesto como país.


También hemos mantenido una serie de reuniones con cierta regularidad con el Partido Popular, principal partido de la oposición. Estoy convencido de que comprenden que el PP es la principal fuerza política de la oposición, representa a 10 millones de ciudadanos y es, junto con el Partido Socialista un partido con opciones de gobierno. Existía la necesidad también de confirmar la posible viabilidad del Pacto, y una vez confirmada, tal y como anuncié el pasado día 29 de diciembre, hemos continuado dialogando para avanzar en la consecución de estos acuerdos.


Por tanto, no deseo que el resto de grupos parlamentarios vean estas reuniones como una desconsideración. En cualquier caso, les aseguro que, tal y como he tenido oportunidad de comentarles en las últimas reuniones que he mantenido con Uds. a lo largo de esta semana, nuestro propósito no es excluir a ninguna fuerza política parlamentaria, sino todo lo contrario. Deseamos y queremos que todas estén representadas en este Pacto. Y en todo caso escuchar sus posiciones y sus aportaciones al Consenso. Lo que como bien saben no consiste simplemente en reproducir cada Programa Electoral.


Como ya conocen el Partido Popular presentó a la opinión pública un documento de elaboración propia que contenía sus propuestas. Nosotros, lejos de descalificarlo, leímos con detenimiento su contenido y lo hemos analizado conjuntamente con el propio Partido Popular.


Señorías, después del análisis de las propuestas que nos hicieron llegar las CCAA (11 Consejeros y consejeras nos enviaron sus documentos, y las 6 Comunidades gobernadas por el PP hicieron suyo el documento elaborado por el PP), y los 23 documentos que recibimos del conjunto de fuerzas sociales, asociaciones y comunidad educativa, elaboramos un documento con propuestas de acción concretas que trataba de buscar los puntos en común del conjunto de iniciativas.


Deseo agradecer todas las contribuciones en forma de 35 documentos que contienen ideas y propuestas constructivas que nos ha servido para hacer un primer texto sobre el que organizar el debate.


Dicho texto fue entregado a todas las CCAA en la reunión de la Conferencia Sectorial del pasado 27 de enero. En dicha reunión no pretendíamos cerrar ningún acuerdo, sino que entendíamos que debíamos hacer entrega a las CCAA de la propuesta de trabajo en un ámbito institucional como es la Conferencia Sectorial.


Esta no es una cuestión meramente formal. Responde también a un espíritu de cómo entendemos que deben hacerse las cosas, y creo que la entrega de la propuesta en una Conferencia Sectorial donde están representadas las distintas Administraciones Educativas es una obligación democrática. Igual que lo es hacerlo hoy aquí en sede parlamentaria, donde reside la soberanía ciudadana, sin perjuicio de que les haya entregado directamente el documento a los diferentes grupos a lo largo de los últimos días en las reuniones que hemos mantenido.


Sólo entonces, después de celebrada la Conferencia Sectorial de Educación, presentamos nuestra propuesta de Pacto por la Educación a los medios de comunicación para hacer también partícipe a la opinión pública y al conjunto de la ciudadanía de las bases e ideas iniciales sobre las que entendemos debe articularse este acuerdo.


Al día siguiente de la celebración de dicha Conferencia, es decir, el 28 de enero de 2010 acudí al Consejo Escolar del Estado, donde están representados el conjunto de agentes sociales y la Comunidad Educativa, para presentar el documento y debatir sobre su contenido.


Para finalizar este breve relatorio de reuniones y encuentros, he mantenido durante esta semana reuniones con prácticamente todos los grupos parlamentarios de esta Cámara, para explicarles el contenido de la propuesta y para intercambiar puntos de vista sobre contenidos y formas de proceder en las siguientes semanas.


CALENDARIO FUTURO


Señorías, paso a describirles brevemente, antes de entrar en los contenidos concretos del Pacto, el calendario de trabajo que hemos perfilado para las siguientes semanas.


En la Conferencia Sectorial del día 27 planteamos a las CCAA que una vez examinada con detalle la propuesta presentada, nos hicieran llegar sus aportaciones para enriquecer el documento antes del próximo día 15 de febrero. Así lo hemos pedido al conjunto de agentes sociales y comunidad educativa, y también a los grupos parlamentarios con los que he mantenido reuniones en los últimos días, si bien es cierto que algunos de Uds. ya me han hecho entrega de sus propuestas.


El objetivo es incorporar esas propuestas para tener un documento mucho más avanzado que discutiríamos en una reunión de la Conferencia Sectorial que queremos celebrar a finales de este mes de febrero.


Deseo hacer hincapié en que el texto no es una propuesta que se reduce a fijar la posición del Gobierno, ni del Partido Socialista, sino que ha sido elaborado tratando de encontrar los elementos comunes y compartidos de todas las ideas de la rica, diversidad de la sociedad y la comunidad educativa. Por tanto, es un texto para el debate y abierto a sugerencias e iniciativas.


3. BASES Y PROPUESTAS DEL PACTO


Señorías, no voy a hacer una presentación pormenorizada de las 104 propuestas de acción concretas englobadas en los 16 epígrafes del documento sobre el Pacto Social y Político por la Educación. Entiendo que sobre muchas de ellas existe un amplio acuerdo y consenso, por lo que les quiero exponer el marco general en el que se han elaborado, y me detendré en aquellas que han suscitado más debate.


La Propuesta del Pacto tiene un horizonte claro y determinante. Estamos pensando en cómo debe ser nuestro sistema educativo a partir de los años 2015-20. Alguien puede pensar que es un horizonte lejano, pero todos los que estamos aquí somos conscientes que los grandes cambios, sobre todo en educación, necesitan un espacio temporal adecuado.


La educación y la formación van a ser factores determinantes para salir fortalecidos como país de la crisis económica actual, y ello va a exigir una voluntad política y social que esté a la altura de este reto que tenemos como país. La sociedad española ya ha tomado conciencia de ello, de tal forma que un 92% de los ciudadanos consideran absolutamente crucial alcanzar un gran Pacto por la Educación para garantizar el bienestar futuro de nuestra sociedad. Como responsables políticos debemos estar a la altura de esta demanda social, y por ello que reitero mi invitación al acuerdo, al diálogo y al consenso.


Para alcanzar los objetivos que todos deseamos en la próxima década necesitamos dotar al sistema de estabilidad normativa. A través de las numerosas reuniones mantenidas he podido constatar que existe un acuerdo básico sobre este asunto.


Por eso en esta propuesta se señala que exista un compromiso ante los ciudadanos de que los posibles cambios normativos presentes y futuros que se puedan adoptar en relación a cuestiones que sean acordadas, exijan de una mayoría parlamentaria de dos tercios.


Esta propuesta no responde en modo alguno a la idea de excluir a las fuerzas políticas no mayoritarias de dichos cambios. Nada más lejos de nuestras intenciones. Ni tampoco estamos reclamando cambios normativos que exigirían reformas constitucionales y de los reglamentos de las Cortes. Nuestra intención consiste únicamente en adoptar un compromiso entre todas las fuerzas políticas y parlamentarias para garantizar dicha estabilidad normativa.


Pero estamos abiertos a encontrar una fórmula que satisfaga a todos los grupos, que no incomode a nadie y que garantice que podamos alcanzar el objetivo que se persigue. Se trata de supeditar los intereses de partido, e incluso de Gobierno, a los intereses del país.


Otra de las bases sobre las que existe un gran consenso es que este Pacto debe tener un compromiso de mejora de la financiación de nuestra educación. Si en este momento la inversión en educación en nuestro país es del 4,92% del PIB, necesitamos progresar en las cifras y acercarnos a la media de los países europeos más desarrollados en ese horizonte 2015-20.


Pero no debe ser sólo un pacto para 2020, sino que también debe haber un compromiso explícito sobre las medidas inmediatas que han de adoptarse. Queremos que haya una propuesta anual que contemple las medidas concretas que van a adoptarse, de tal forma que estén vinculadas a una memoria y a un compromiso económico para su realización.


En más de una ocasión he manifestado que si la sociedad española desea hacer realidad esta apuesta por su futuro, esta apuesta por la educación, debemos llevar estas convicciones a los presupuestos, y por tanto, confío en que el conjunto de las Administraciones Educativas nos corresponsabilicemos en esta tarea.


Señorías, tenemos que adoptar políticas educativas que garanticen en el horizonte 2015-20 que el 85% de nuestros estudiantes tengan una formación equivalente a formación profesional de grado medio o bachillera y ello les permita el pleno desarrollo personal y su empleabilidad.


Todos los informes internacionales dicen que en el año 2020 el 80% de los empleos exigirá una formación cualificada, y por tanto no sólo nos jugamos el futuro educativo de nuestros ciudadanos, sino también la cohesión social y el bienestar del conjunto de la sociedad española.


Tenemos la experiencia de un país que ha logrado resultados educativos extraordinarios desde el punto de vista de la equidad -llegando a ser reconocido como uno de los sistemas más equitativos del mundo- y que ha conseguido la extensión y universalización de la enseñanza.


Pero tenemos muchísimas cosas que mejorar. La primera, reducir drásticamente el fracaso y el abandono escolar que alcanza un 30%. El verdadero desarrollo de la equidad de nuestra educación no será completo hasta que no consigamos atender adecuadamente a ese porcentaje de estudiantes que no tienen un título de enseñanza obligatoria y que tienen, y tendrán aún más en el futuro, muy difícil su inserción laboral y su inclusión en la sociedad.


Pero desde el punto de vista educativo debemos cambiar algunas cosas. En primer lugar, introducir una mayor flexibilidad en el sistema educativo, que a nuestro juicio es excesivamente rígido. La experiencia ha demostrado que debemos buscar la forma para que ningún estudiante con dificultades se quede fuera del sistema sin ninguna posibilidad de reinsertarse en él.


En la Propuesta de Pacto se plantean algunas iniciativas para que haya más permeabilidad entre los distintos niveles educativos, tanto en sentido vertical como horizontal, que sea posible acreditar lo aprendido, y que la sociedad valore los distintos caminos por los que una persona puede aprender y formarse.


Uno de los elementos claves donde entendemos que hay que superar estas rigideces tiene que ver con la última fase de la enseñanza obligatoria. Según nuestro análisis, es ahí donde hemos de tomar medidas para flexibilizar el sistema.


Así, hemos propuesto que en el último año de la ESO pudieran abrirse modelos que permitan alguna opcionalidad. La idea también es que ese cuarto curso de la enseñanza obligatoria tiene un carácter orientativo. Queremos que de verdad oriente a los estudiantes, que no expulse del sistema a quien no se acople directamente a un modelo rígido. Y para eso se propone en el texto que haya dos orientaciones, opciones, perfiles (busquen la palabra que deseen), uno más orientado al Bachillerato y otro a la Formación Profesional. Entendemos que eso va a permitir lo que nos importa: que los estudiantes puedan encontrar más caminos y más salidas a su formación. Y que la decisión no comprometa toda su formación ni su vida de modo cerrado e irreversible.


En este sentido, creemos que la sociedad del siglo XXI exige una formación permanente. Y por ello consideramos que es fundamental dar un paso más en este horizonte educativo. En España, en los años 70 el debate consistía en ver cómo lográbamos escolarizar de los 6 a los 14 años. Posteriormente hicimos algo distinto, lograr una escolarización cuyo horizonte era de 3 a 16 años.


Quiero señalar un dato muy revelador. Hemos logrado la escolarización y la gratuidad de los estudiantes de 3 a 6 años sin necesidad de establecer la obligatoriedad de esta etapa educativa. Esta experiencia nos tiene que servir para dar un paso más. Hoy hay 7.500.000 de escolares y casi 1.500.000 de universitarios, es decir, 9.000.000 de estudiantes en el conjunto del Sistema Educativo.


Creemos que el objetivo debe ser ir en la dirección de que toda la población entre 0 y 18 años esté formándose, en el horizonte 2015-2020. Eso no significa, quiero dejarlo bien claro, que deseamos que todos los estudiantes estén en las aulas a partir de los 16 años, ni que sea obligatorio. Ni mucho menos. Lo que queremos es que prosigan en la formación y que esa formación sea tan diversificada que puedan bien compatibilizarla con un empleo, bien hacer Formación Profesional, bien cursar Bachiller. Considero que esta cuestión va a ser clave no solo para la formación de nuestros jóvenes, sino también para el futuro de nuestro país.


Señoría, nuestra propuesta contempla situar en el centro del Pacto Educativo a la comunidad educativa. Considero que también existe un acuerdo generalizado en esta materia. El cambio social, cultural y político que supone un pacto de esta naturaleza no puede lograrse sin los profesores, las asociaciones de padres y madres y las asociaciones de estudiantes.

En el caso de los profesores, esto significa fortalecer, apoyar y reforzar su posición con medidas que tienen que ver con sus expectativas laborales, con su reconocimiento social, o con la autoridad moral o autoridad en todos los sentidos. Ahí pedimos el apoyo de toda la sociedad para que este pacto sea posible. Porque este Pacto tiene que ser un Pacto de los educadores, con los educadores.


Y también consideramos fundamental y central el papel de las familias y de los estudiantes para alcanzar los objetivos de este gran acuerdo. La corresponsabilidad en materia educativa va más allá de las administraciones, los centros y los profesores, de tal forma que las familias de los 9 millones de estudiantes que tenemos en nuestro país deben participar activamente junto con los centros directivos y los profesores en la mejora de la convivencia escolar y la educación en valores.


El papel de las familias y los estudiantes resulta definitivo para dar de sí lo mejor de cada uno, para que nuestra educación mejore desde la cultura del esfuerzo y de la exigencia, para lograr que este país tenga en el año 2020 la formación y la cualificación necesarias para afrontar la crisis económica y el reto de llegar a un cambio de valores.


Señorías, tenemos que lograr que nadie en este país se vea exento de las posibilidades de educación y formación por razones económicas o por razones sociales. Y por tanto hay que incidir en la mejora de nuestras políticas de becas y ayudas, logrando que en el horizonte señalado dediquemos un 0,2% del PIB a becas y ayudas al estudio.


He señalado anteriormente que nuestro sistema educativo se caracteriza por la equidad, y no sólo debemos seguir garantizando que siga siendo así, sino que estoy convencido de que podemos profundizar aún más en reforzar esta dimensión social.


Uno de los objetivos que se persigue en esta propuesta de Pacto es la mejora de la calidad del sistema y la persecución de la excelencia. Pero como me habrán escuchado en numerosas ocasiones, calidad sin equidad nos conduce a un sistema elitista y la mayoría de la sociedad española no quiere un sistema elitista. Quiere una educación de calidad, pero garantizando la igualdad de oportunidades. Y consideramos que la equidad y la excelencia son absolutamente compatibles. Garantizar las condiciones de calidad y equidad en los centros públicos. Y la financiación adecuada para conseguirlo.


Y si hablamos de igualdad de oportunidades no debemos olvidar que el fracaso y el abandono tienen mucho que ver con factores socioeconómicos. Por tanto debemos contemplar medidas no sólo educativas. Creemos que la misión de la educación no es simplemente adaptarse a la sociedad existente sino que tiene que tener voluntad de transformar la sociedad en la que vivimos. Estoy convencido de que la educación es la mejor política social y que a través de ella podemos impulsar y promover un cambio hacia una mayor cohesión y equidad social.


Una de las claves de la mejora de nuestra educación, y de la mejora de la empleabilidad futura de nuestros estudiantes tiene que ver con el impulso de la Formación Profesional.


En este asunto también existe un consenso generalizado en toda la comunidad educativa, en las administraciones y en las fuerzas políticas. La propuesta de Pacto plantea varias medidas concretas para que la Formación Profesional sea una formación integral y que se constituya en un instrumento clave para avanzar hacia un nuevo modelo económico sostenible.


Tenemos que formar profesionales más innovadores, que puedan desenvolverse en entornos de creciente movilidad y que sepan afrontar los retos de los nuevos sectores emergentes. Es uno de los grandes retos que tenemos en nuestro sistema educativo.


También quiero señalar que la Universidad está en el centro de este Pacto. Pues no es un Pacto Escolar, es un Pacto Educativo, y la Universidad y la educación tienen que estar presentes en este compromiso colectivo como país.


La modernización e internacionalización de las universidades españolas son aspectos fundamentales para avanzar en la sociedad del conocimiento. No podremos alcanzar un nuevo modelo económico sostenible sin la necesaria contribución de las universidades a través del conocimiento, la innovación y los procesos de transferencia y retorno a la sociedad.


Nosotros hemos defendido desde el principio que la Universidad debe estar presente en dicho Pacto y quiero aprovechar esta comparecencia para señalar la importancia de los distintos planes y programas que se están desarrollando en el marco de la Estrategia 2015 y que han contado con un amplio apoyo parlamentario, político, social y universitario


Señorías, la conveniencia de un Pacto por la Educación no es ninguna ocurrencia de un Ministro, ni de un Ministerio. Tras más de 30 años de Constitución y tras 10 años de transferencia de competencias educativas a las CCAA, la sociedad española ha experimentado cambios sociales y políticos que hoy nos conducen a reflexionar sobre qué tenemos que hacer para dar más equilibrio, estabilidad, cooperación y coherencia a nuestro sistema educativo.


Considero que el marco competencial actual ha sido positivo para la educación de este país, pues ha permitido acercar la gestión a los ciudadanos, así como adecuar la toma de decisiones a las singularidades culturales, geográficas y territoriales de nuestro país.


Por tanto, el pacto no se propone para recuperar competencias en materia educativa por parte del Gobierno Central. Hemos de constatar la vigencia y la solidez de la arquitectura competencial actual. La educación es una cuestión de Estado y efectivamente está hoy en la competencia de las diferentes administraciones del Estado y de su organización territorial.


Lo que entiendo que sí debemos hacer es dar más equilibrio, estabilidad, cooperación y coherencia, desde un marco común y acordado. A veces glosamos las virtudes de modelos educativos como el de Alemania y el de otros países avanzados donde tienen una estructura federal. Pues bien, esa estructura que en España hemos construido en torno al Estado de las Autonomías exige más cooperación, más acuerdos y consensos para alcanzar objetivos que garanticen la igualdad de oportunidades y la cohesión social en el conjunto del Estado. Es una cuestión de convivencia basada en aspectos comunes.




Las 104 propuestas que hemos presentado para la mejora de nuestra educación, y las que eventualmente puedan añadirse como fruto del debate, serán iniciativas para poner en marcha desde la corresponsabilidad, asumiendo el marco competencial actual. Por ello, es indispensable el acuerdo en el marco de la Conferencia Sectorial, y por ello hemos propuesto que la Conferencia Sectorial sea el órgano encargado de la supervisión permanente de la aplicación y desarrollo de las medidas contempladas en este Pacto.


Para garantizar esa estabilidad, esa cooperación y esa cohesión de todo el sistema, nuestra voluntad es establecer un sistema de evaluación que permita que en sexto de Educación Primaria y en tercero de Educación Secundaria Obligatoria se realice una evaluación de diagnóstico por parte del Instituto de Evaluación.


Porque a veces tenemos prejuicios o caricaturas sobre lo que se sabe en una Comunidad o no. Veámoslo. En todos los estudiantes que están cursando las enseñanzas del grado de adquisición de las competencias básicas. Esta evaluación deberá tener un carácter formativo y orientador para los centros, el profesorado, las familias y el alumnado.


Señorías, no quiero finalizar sin referirme a dos asuntos sobre los que se está debatiendo en la opinión pública y también en los ámbitos políticos, sociales y educativos.


El primero de ellos tiene que ver con la inclusión o no de los asuntos lingüísticos en esta propuesta de Pacto.


Este Pacto por la Educación se inscribe en la Constitución, y por tanto está claro que no hemos de incorporar otra orientación distinta en el al Pacto por la Educación.


Pero estamos dispuestos a hablar de ello. Y si así se considera habremos de encontrar el acuerdo para hacerlo. No hemos de utilizar las lenguas como elementos de confrontación. Una lengua no se defiende atacando a otra. Y por tanto, entendemos que la existencia de lenguas cooficiales en algunas Comunidades Autónomas, además de la lengua oficial de todo el Estado, son una riqueza y un activo impagable para el conjunto del país. Y una gran posibilidad educativa.


Si se trata de que todos los alumnos tengan garantizado … eso queda garantizado. Y también queda garantizado en todas la Comunidades Autónomas.


Creo que la ciudadanía española contempla este asunto desde la normalidad y el sosiego y ello se requiere también en los ámbitos políticos y de la opinión pública. Y por tanto, creo que los sistemas actuales existentes en las distintas Comunidades Autónomas con idiomas cooficiales son fruto de los consensos sociales de cada territorio y están avaladas por Parlamentos democráticos y representativos, y por la propia doctrina y jurisprudencia constitucional.



Y deberes del conocimiento del castellano y el derecho a usarlo.


Lo que sí hemos hecho es proponer por ejemplo que se haga una evaluación de qué conocimientos hay del castellano en todas las Comunidades Autónomas. No hay que prejuzgar los resultados. Será interesante esa evaluación que nos permita analizar y en su caso mejorar políticas actuales


Otro elemento que es objeto de debate tiene que ver con el concepto de libertad de enseñanza. No quiero rehuir este debate, pues considero que debemos pronunciarnos sobre este asunto.


Incorporar el concepto de libertad de enseñanza en el Pacto por la Educación no añade valor a la Constitución. La libertad de enseñanza es pura Constitución. Está garantizada desde 1978 en la Constitución Española en su artículo 27.1, y por tanto, eso no puede ser objeto de debate, ni de acuerdo.


Otra cosa es el significado o el alcance que debemos dale. Para algunos, libertad de enseñanza es libertad de elección de centro, para otros es eso mismo pero con la garantía de la financiación pública de esa elección, para otros tiene más que ver con la libertad de construir centros con idearios propios, o con la igualdad de oportunidades y para otros está más relacionado con la libertad de cátedra, entre otras consideraciones.


Pues bien, estamos abiertos al debate, pues estimo que deberíamos ponernos de acuerdo sobre el alcance del significado de la libertad de enseñanza. Para ello tenemos que apelar a la doctrina constitucional y también a la opinión del conjunto de las fuerzas sociales y políticas, y la propia comunidad educativa. Y nuevamente mantener el asunto en los límites del acuerdo y del consenso.


4. FINAL


Señorías, finalizo ya. Les he presentado las líneas generales del Pacto Social y Político por la Educación así como las propuestas concretas más relevantes.


Les reitero que el documento sobre el que estamos debatiendo es un texto abierto al diálogo y que espero todos contribuyamos a su mejora. Es un texto para un debate social, político y público. Un texto que busca no tanto la especificación de nuestras convicciones sino aquello común que nos aglutina. No hemos de renunciar a ellas. Vivimos en un país donde es posible la convivencia de convicciones diferentes.


Yo les pido a ustedes, siempre se lo he pedido, el apoyo constructivo para que con la polémica que sea necesaria, con el espíritu crítico que precisen, también colaboren y hagan sus aportaciones. Los ciudadanos españoles nos miran esperanzados y nos piden que pongamos lo mejor de nosotros mismos, que aparquemos nuestras diferencias y nos concentremos en encontrar lo que nos une, que es mucho. Lo necesitamos para lograr este Pacto Social y Político por la Educación que nuestro país necesita. Tanto para mejorar la situación como para que se garantice un futuro para los ciudadanos.


Muchas gracias.


 

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